La pandemia de COVID-19 ha evidenciado más que nunca nuestro papel esencial en el cuidado de la vida. En apoyo a nuestras comunidades, hemos atendido a todas las mujeres que nos han necesitado en un contexto en que por miedo, por falta o limitación de servicios de salud, por decisiones familiares o incluso comunitarias, las mujeres han preferido atenderse con parteras que acudir a los hospitales y centros de salud.
Como Movimiento hemos gestionado con organizaciones y empresas la donación de materiales de atención y protección para parteras. Se han entregado 2000 kits a alrededor de 900 parteras de 32 municipios.
Sin apoyo, sin materiales, sin reconocimiento institucional, muchas de nosotras hemos atendido al doble de mujeres de lo que solíamos atender. Otras compañeras, parteras de edad avanzada o con enfermedades, decidieron no seguir atendiendo para protegerse. A las que seguimos atendiendo y sabemos de plantas y curaciones, nos han venido a buscar para que les diéramos remedios naturales contra la enfermedad.